La historia, basada en hechos reales, de un chico de 28 años que irremediablemente se ve envuelto en un lío, en una serie de circunstancias fatales que le acaban llevando a prisión. Pero esto es solo la superficie. Lo que importa en ‘Querido Darío’ es el interior: nos sumergiremos en el interior de un personaje complejo, artista, de carácter feliz e imaginativo, a través del que veremos a sus familiares y a los demás personajes que rodean la prisión. Rubén, el protagonista, comparte celda con un personaje muy especial: “El Candi”, apodado “El Rumano”.

La historia, basada en hechos reales, de un chico de 28 años que irremediablemente se ve envuelto en un lío, en una serie de circunstancias fatales que le acaban llevando a prisión. Pero esto es solo la superficie. Lo que importa en ‘Querido Darío’ es el interior: nos sumergiremos en el interior de un personaje complejo, artista, de carácter feliz e imaginativo, a través del que veremos a sus familiares y a los demás personajes que rodean la prisión. Rubén, el protagonista, comparte celda con un personaje muy especial: “El Candi”, apodado “El Rumano”.

La poesía inherente a la obra, su mensaje elevado, trascendental, el aliento de Darío, contrastan con la rudeza, la zafiedad, el odio, la miseria, la delincuencia… Rubén trata de insuflar arte y literatura a su estancia, tratando de no sucumbir a la barbarie. Para que su estancia sea más llevadera, vierte sus pensamientos, emociones y experiencias en un diario, con la cautela y cuidado de no ser descubierta su orientación sexual: Rubén debe callar, amoldarse al conjunto de los presos en lo que se refiere a la homofobia, el machismo, el crimen, la rabia… ‘Querido Darío’ es un conjunto de emociones de diversos tipos que se respiran en cada una de sus escenas; es un grito reivindicativo por el amor, el deseo, la libertad de pensar y expresarse. Mediante la condena que sufre Rubén, el público se hará preguntas como: ¿lo es todo el amor?; ¿puede salvar la literatura el encierro, el presidio?; ¿pueden la imaginación y la poesía reducir el silencio? Darío es el ojo que gobierna en la celda donde Rubén le invoca. Pero… ¿quién es Darío?, ¿hacia qué o quién aspira Rubén?

Simplemente el amor; en suma, la poesía.

La poesía inherente a la obra, su mensaje elevado, trascendental, el aliento de Darío, contrastan con la rudeza, la zafiedad, el odio, la miseria, la delincuencia… Rubén trata de insuflar arte y literatura a su estancia, tratando de no sucumbir a la barbarie. Para que su estancia sea más llevadera, vierte sus pensamientos, emociones y experiencias en un diario, con la cautela y cuidado de no ser descubierta su orientación sexual: Rubén debe callar, amoldarse al conjunto de los presos en lo que se refiere a la homofobia, el machismo, el crimen, la rabia… ‘Querido Darío’ es un conjunto de emociones de diversos tipos que se respiran en cada una de sus escenas; es un grito reivindicativo por el amor, el deseo, la libertad de pensar y expresarse. Mediante la condena que sufre Rubén, el público se hará preguntas como: ¿lo es todo el amor?; ¿puede salvar la literatura el encierro, el presidio?; ¿pueden la imaginación y la poesía reducir el silencio? Darío es el ojo que gobierna en la celda donde Rubén le invoca. Pero… ¿quién es Darío?, ¿hacia qué o quién aspira Rubén?

Simplemente el amor; en suma, la poesía.

Equipo

Equipo

Miguel Pérez Polo

Fermín Núñez

Javier Cerrato

Alberto Calderón

Miguel Murillo

Sara Jiménez

Carmen Agúndez

Eduardo D. Sánchez